Entre los 12 millones de documentos que acaba de desclasificar la CIA, se ha descubierto que la agencia de inteligencia puso a prueba las capacidades telepáticas de Uri Geller, quien se había hecho famoso en la tele doblando cucharas. El mentalista israelí logró adivinar que un agente estaba dibujando un racimo con 24 uvas a miles de kilómetros, lo que despertó la preocupación de la CIA de que Geller pudiera disparar con la mente una bomba atómica.
Una vez descartada esta posibilidad, la CIA nunca investigó que las mentes de los estadounidenses pudieran disparar la bomba eligiendo a sus presidentes, a los que también concede un poder sobrenatural, con una ceremonia con tintes de hechicería, que bien podía acabar con el elegido doblando cucharas.

Trump dobla cucharas con la mente en EL MUNDO

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