El futuro de España se está empezando a resolver en unos escenarios rarísimos. Gabriel Rufián se fue el sábado por la noche al Deluxe de Jorge Javier Vázquez para decir que su favorito para ganar Supervivientes, antes de su expulsión, era Juan Miguel, el peluquero que se casó con Karina en los 80 por el rito balinés. Debe aclararse que en la ruptura de esta relación el independentismo ha basado parte de su argumentario. “Un día llegué de trabajar y lo vi con un chico. Si ya no cuento para ti, es mejor que me vaya, le dije”, cuenta Karina.
En 2015 el político de ERC había repudiado del programa con un tuit: “Sálvame se emite hace cinco años, cuatro horas al día, cinco días a la semana. Lo digo por si te estás preguntando cómo es posible lo de Hacienda, el PP y Cáritas”. Desde entonces no ha parado de ir. Que un programa de máxima audiencia, que hace dos sábados se dedicaba a hipnotizar a Leticia Sabater, intérprete de la Salchipapa, para que creyera que estaba en Honduras discutiendo con sus ex compañeros de Supervivientes, se lo dedique ahora a Rufián, demuestra que lo del independentismo es más serio de lo que pensábamos.
El exorcismo de Rufián en EL MUNDO

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