La escena grabada con un teléfono móvil no deja lugar a dudas. Una furgoneta circula marcha atrás por el centro de la localidad de San Carlos, en la isla de Ibiza. Va por dirección prohibida y lleva dos tipos desnudos colgados del parabrisas, con el miembro pegado al cristal. Con ella el turismo basura alcanza la excelencia porque los protagonistas son vecinos del pueblo.
El dato ha dejado la turismofobia con el culo al aire. Podía haber ocurrido antes, pero nadie graba con un teléfono móvil cómo les pasamos la tarjeta de crédito por el datáfono. El turismo de borrachera sigue siendo uno de los favoritos de la costa española, especialmente cuando van borrachos, pero para dejar de ser acusados de cómplices algunos residentes han decidido convertirse en protagonistas. Los desnudos de San Carlos han pasado de la censura de nuestro modelo turístico a la promoción del producto local. Ibiza ha sido derrotada por su rol y lo ha incorporado a su modo de vida.

Culos en el parabrisas en EL MUNDO

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