Miércoles

David Guetta ha ido redactando su vida en las marquesinas. Al principio aparecía solo, luego con su ex mujer, Cathy, que no pinchaba, pero que empezaba a controlar el cotarro. Un año el dj salió tocándole las tetas. Otro vestidos de novios. Justo antes de separarse él aparecía dándole un beso en la mejilla. El divorcio se hizo oficial primero en la marquesina, porque David volvió a salir solo, y luego las revistas del corazón se enteraron de la firma en un despacho de abogados de París.

La marquesina de este año son dos chicas lamiéndole la cara, pero todavía no acabo descifrar el mensaje. Me pregunto a qué sabrá Guetta. Me viene a la cabeza la vez que coincidimos en la charcutería. Comprábamos embutidos de Salamanca.

David Guetta para chupar en EL MUNDO

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