EL 96 es una postura sexual en la que los contendientes están tan enfrentados que es posible que no sea ni una postura sexual, y ya no digamos política. El incumplimiento del punto 96 del acuerdo de PP y Ciudadanos, sobre la limitación de mandatos, simplemente antecede al incumplimiento del punto 97, cambiar la ley electoral. Y sucede al incumplimiento del punto 93, sobre la expulsión de cargos públicos imputados por corrupción; y al incumplimiento del punto 94, eliminar los aforamientos. Y del punto 95, acabar con los indultos por corrupción, que han solucionado con un cambio en la definición de corrupción, que posiblemente antecede a un cambio de la definición de punto.

Rajoy podría ahorrarse un montón de explicaciones sobre los incumplimientos haciendo suya aquella frase de Robert de Niro en Casino: “Hay tres maneras de hacer las cosas: bien, mal y como yo las hago”. La conversación de Rajoy con Rafael Hernando a la hora de aceptar el acuerdo debió ser como la de Clint Eastwood en La venganza del muerto. “¿Pintar todo el pueblo?”, “Todo”, “¿No incluirá la iglesia?”, “La iglesia especialmente”, “Bien, pues pintaré, pero el pueblo va a parecer el infierno”.

Hacer el 96, en EL MUNDO

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