NO SÉ EN QUÉ cabeza cabe que los diputados del PP balear no están en contra de las prospecciones petrolíferas por el simple hecho de que hayan votado en contra de pararlas. Pero por si quedaba alguna duda, el portavoz Miquel Ramis lo aclaró en los pasillos del Congreso: «Si nuestro voto no valía para nada». Es más, si los periodistas le llegan a apretar un poco, igual reconoce que ni ese voto ni ninguno de los que llevan pulsando en toda la legislatura, que de hecho ni siquiera entiende a quién se le ocurrió la feliz idea de ponerlos allí a hacer de diputados.

Más tarde descubrimos que los periodistas andábamos de lo más despistado, que eso de mantener el mismo discurso en Madrid y en Baleares es una nimiedad comparado con el pedazo de sarao que se estaba montando para la semana que viene, que va a ser la coña en vinagre, con el presidente Bauzá cantándole las cuarenta a Soraya Sáenz de Santamaría, que se iba a enterar ésta del cabreo que tenemos con las prospecciones, no sea que la pobre también se haya engañado con lo disciplinaditos que andan nuestros diputados.

Chapapoteando, en EL MUNDO

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