El destino de los cooperadores necesarios ha unido a la Infanta Cristina y a Karim Benzema en la primera jornada de la Eurocopa. Sin sentencia firme, uno se ha quedado fuera de la convocatoria de Francia y la otra fuera de la de la Monarquía. Ninguno estuvo presente en Paris como tampoco en las conclusiones del juicio. La Infanta se ha especializado en el arte de la ausencia presencial, por mucho que la contradigan las cámaras de seguridad, que cada vez se parecen más a esas grabaciones en bucle para reventar cajas fuertes.
La hermana del Rey, esta vez de chaqueta blanca como en un fallo de raccord, se coló en los telediarios porque Virginia López Negrete se presentó sin fotocopias, quizá para mostrar tranquilidad ante la prisión de su patrocinador, y luego anunció que mantenía su petición de ocho años de prisión para la Infanta. Y eso que los argumentos en su defensa durante estos días han sido tan avasalladores que es casi imposible que no parezca culpable.

Pogba en defensa de Urdangarin en EL MUNDO

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