El reloj de cuco

En su viaje a la felicidad Eduardo Punset acaricia fósiles: «Si algo he aprendido es que es absurdo tener prisa, y eso es algo que me han enseñado los fósiles». Mariano Rajoy, que tampoco tiene prisa, acaba de descubrir que el mayor periodo de estabilidad de la Historia de España ha tenido consecuencias nefastas para la inestabilidad, por lo que ha iniciado los trámites para que el último malabarismo del Estado del Bienestar sea enseñarnos a sobrellevar el limbo, para lo que además no hace falta ni tocar el presupuesto.

El reloj de cuco, en EL MUNDO

‘Estoy de baja unos días’

Fue una reacción instintiva. Me sumergí en las redes sociales tras sorprenderme la muerte de un amigo a una edad en la que lo que le tocaba es casarse con su chica o besarle la tripa. Escarbo en sus redes sociales como un antropólogo ante un cadáver prehistórico hallado en el hielo, sin encontrar pistas de su deterioro físico. Apenas cosas que acabaron en su estómago, paisajes y escenas que corresponden al modo de vida de nuestra especie.
Ahí seguía, abrazando a su novia por la espalda, sin que ella parezca darse cuenta, como un fantasma feliz, en una eternidad sin actualizaciones de estado. También me topéocon dos bromas macabras. Su silencio a decenas de felicitaciones de cumpleaños apenas tres semanas antes de su muerte, incluso la del típico, «con algo de retraso, pero muchas felicidades». Y su respuesta a un mensaje del curro con un «estoy de baja unos días», cuando ya sabía que horas después lo que seguiría a su baja no era el alta.

‘Estoy de baja unos días’, en EL MUNDO

Iago

Tener un hijo implicó encerrarme en un baño sin su madre, con una mano entre las piernas y la otra buscando porno en el móvil, mientras ella se espatarraba en algún quirófano tres plantas más arriba rodeada de hombres que no la amaban.
Supongo que eso significa que mi hijo no será fruto del amor, salvo que cuente el que sentí por la bióloga veinteañera que obró el milagro, tan bonita que no sabía si adoptarla o proponerle un trío para recuperar la parte lúdica de la fecundación, y ahorrarnos las probetas. La madre debió pensar lo mismo porque cuando la ginecóloga dijo que era niño y estaba muy bien dotado, pasé en un segundo del orgullo viril a ser consciente de que era imposible que fuera hijo mío.

Iago, en EL MUNDO

«Hoy, nada»

Mucho antes de lo de la independencia, a Artur Mas le preguntaron en una entrevista a dónde le gustaría ir, y respondió: «¡Al desierto!». Quizá la historia diga que fue la falta de tiempo libre lo que hizo al ex president traerse el espejismo a Cataluña.

«Hoy, nada», en EL MUNDO

Justicia poligonera

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Tras la segunda declaración ante el juez Castro de Iñaki Urdangarin, en la que trató de exculpar a la Infanta Cristina de todas sus actividades, el ex guardia civil y periodista Joan Miquel Perpinyà se pronunció ante las cámaras: «Es obvio que nadie llega a tener el poder y el dinero que tuvo sin cierta habilidad. Ha sabido combinar perfectamente el imponer miedo, cierta inteligencia en los negocios, y también despertar cierto victimismo, ser asequible». A Perpinya sin embargo no le habían preguntado por Urdangarin, sino por La Paca, la matriarca de la droga en la isla de Mallorca, cuando estaba a punto de estrenar el polígono en el que se resolverá el caso Nóos, junto a medio centenar de miembros de su clan.
En la isla, cuando la justicia se desborda, las causas se dirimen en los polígonos industriales, como las reuniones del hampa. Solo que la policía, cuando los tiene a todos rodeados, tiene la misión de impedir que nadie entre, en lugar de hacer una redada. Nada más peligroso que la expectación del pueblo español ante la acción de la justicia.

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«Vas de alternativo»

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Una de las peores cosas de pactar con un antisistema es que no hay forma de cerrar la agenda. Una fotografía en prensa dio la oportunidad de comprobar que la hoja de ruta de la soberanía catalana se está llenando de típex. Ir contra el sistema exige esfuerzos tan laboriosos como cambiar de repente una reunión del sábado al domingo, o empatar una votación a 1.515, lo que llevó a muchos catalanes a pensar que estos tíos disponían de la tecnología para sacarlos de la OTAN.
Para demostrar que van en serio en sus intenciones de cargarse el sistema político y económico, la mitad de la CUP no ha visto mejor forma que dando ejemplo cargándose su propio sistema. Lo que significaría darle la presidencia a un Artur Mas al que llevan dos meses acusando de los recortes en Cataluña, y de tener a su partido involucrado en el ‘caso Palau’, por el que tiene embargadas 15 sedes, en el ‘caso ITV’, en el ‘caso Innova’ y en el del 3%, entre otros. «Mas representa cosas que tenemos que superar», dijo el portavoz de la CUP, Antonio Baños, sin saber que dos meses después pondría a la CUP a intentar superar lo de Mas.

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El resplandor

Aislado en el salón del inmenso hotel Overlook, en las montañas de Colorado, Jack Torrance, el personaje creado por Stephen King para ‘El resplandor’, se volvía loco escribiendo su última novela tras rellenar cientos de páginas con una misma frase vacía. Casi a punto de entrar de lleno en asuntos como la corrupción, la crisis económica y Cataluña, Felipe VI logró evitarlo encerrándose en el Salón del Trono del Palacio Real, y pronunciando una y otra vez las mismas palabras vacías, en lo que sin duda puede considerarse como la consolidación de su reinado.

A punto de ver como se sientan en el banquillo su hermana y su cuñado, Felipe VI no quiso aburrirnos con sus problemas domésticos, y se diluyó en el barroco. No hay nada más republicano que un mensaje directo, por lo que cuando el español medio puso la tele y se encontró con las palabras ‘responsabilidad’, ‘concordia’, ‘compromiso’, ‘generosidad’, ‘diálogo’, ‘entendimiento’, ‘unidad’, ‘solidaridad’, ‘identidad’ y ‘voluntad’, fue consciente de la continuidad en la línea sucesoria.

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Elogio de la abstención

Una de las cosas que ha quedado clara en esta campaña electoral es que el 20 de diciembre, después de contar las papeletas, no tendremos ni idea de quién va a gobernar España. Y eso que los partidos se han esmerado en las últimas horas en insinuar por dónde irán los pactos, aún a riesgo de que los ciudadanos se enteren de lo que están votando.
Superado el trauma del incumplimiento de los programas, y con las nuevas formaciones apenas inaugurando decepciones en su acción de gobierno, solo cabe esperar una participación histórica. Se dará la circunstancia además de que el 20-D acabará el bipartidismo, y el día de la investidura el tetrapartidismo, lo que otorgará a este país la condición de democracia madura.

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La reTransición

Recuerdo muy pocas conversaciones sobre política con mi padre, pero hubo una, en algún aniversario de la Transición, que quedó grabada en mi memoria. Estábamos sentados delante de la tele, y en TVE emitían esos documentales de Victoria Prego con la muerte de Franco, las primeras elecciones de la democracia, y todos esos entresijos del momento histórico. La cosa fue de lo más curioso porque nosotros no estábamos viendo el documental de Victoria Prego, sino un Salamanca-Barça que estaban echando por otra cadena.

Yo era su cuarto hijo, el primero que había nacido en democracia, y el único que había conseguido uno de sus mayores motivos de orgullo, ir a la Universidad. Pero todo estuvo a punto de irse al traste al descanso del partido, cuando cambié de canal, y puse el documental sobre la Transición.

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‘Un tipo de fiar’

Tras negar haber dicho que Albert Rivera tomaba drogas, Juan Carlos Monederose fue a dar un mitin a Ibiza, en el que concluyó que las encuestas están manipuladas por intereses mediáticos para regalarle votos al PP y al PSOE, pero que en las suyas ellos ganan por mayoría. Subidón.

«¿Qué fue necesario para fundar Podemos?», preguntó un simpatizante. «Un dragón, una princesa, un hada… todos los elementos para que al final del cuento se produjera el beso», respondió Monedero. Y el simpatizante le miró sin tener claro si los padres fundadores besaron un sapo o lo lamieron.

‘Un tipo de fiar’ en EL MUNDO